Salladores de fosas y fisuras

Se trata de un procedimiento de odontología preventiva que consiste en sellar los surcos de los dientes para evitar la caries.

Resumen
A partir de 3 años
20 minutos de intervención
No requiere anestesia
El proceso
Se aplica en niños durante tres períodos: 3-4 años (dientes temporales o “de leche”); 6-7 años (primeros molares permanentes); y 11-13 años (segundos molares permanentes y premolares).
Es obligatorio que los dientes a sellar no tengan caries.
Este procedimiento requiere de una anamnesis (listado de antecedentes) y un diagnóstico que compruebe que los dientes a sellar están sanos.
Tras comprobar que los dientes a sellar se encuentran sanos, se preparará su superficie para que retenga al sellador, se comprobará que la superficie está libre de saliva y se colocará el sellador.
Finalmente, se comprobará que éste se encuentra bien adaptado a los surcos de los dientes y que no interfiere en la oclusión (mordida).
Además, se darán instrucciones al paciente para lograr una óptima higiene en su boca.
Este tratamiento, al realizarse de forma no-invasiva, no presenta riesgos para el paciente.
Sin embargo, si bien este tratamiento contribuye a una mejor higiene del diente, no sustituye a la higiene oral diaria.
Preguntas frecuentes

¿Cuánto durarán los selladores?
Como los propios dientes, los selladores se ven afectados por el desgaste normal propio de la masticación.
Un adecuado cumplimiento del régimen de visitas permitirá comprobar su evolución adecuada.

Soy adulto/a. ¿Puedo ponerme selladores?
Tras dos años presentes en boca, las fosas y fisuras anatómicas de los dientes ya no son viables para sellar.
Por ello, no se deberían colocar selladores en adultos.