Reducción de mamas

Técnicamente conocida como “mamoplastia de reducción”, es un procedimiento quirúrgico para disminuir el tamaño de las mamas y de su areola, haciéndolas más pequeñas, firmes y proporcionales al resto del cuerpo.

Resumen
18-75 años
2-4 h de cirugía
Anestesia general
1 noche de hospitalización
10-14 días de recuperación
El proceso
Cualquier persona sana y emocionalmente estable, que comprende los resultados que se pueden obtener tras la cirugía, puede someterse a esta operación. No obstante, este procedimiento no está recomendado en mujeres que pretendan dar el pecho tras el embarazo.
Se realizará un diagnostico extenso que puede incluir un estudio ecográfico o mamográfico, y se informará de las mejores opciones adaptadas a cada caso.
Es preciso que se indique el consumo de tabaco o de alguna medicación o vitamina, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar.
Se hará entrega de las instrucciones preoperatorias adecuadas, adaptadas a cada caso.
Es precisa la compañía de algún familiar o acompañante que pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta (sí es preciso el centro puede ofrecerle ayuda para resolver esa dificultad) y que, en caso necesario, puedan ayudarle un par de días.
Se realiza en un quirófano de hospital. Es preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente.
La cirugía se realiza bajo anestesia general.
El procedimiento dura entre 2 y 4 horas. Las incisiones permitirán, de forma efectiva, reducir el exceso de mama y mejorar la posición de la areola y el pezón. En algunos casos, se puede realizar además lipoescultura.
Es normal el cansancio durante unos días, pero podrá hacer vida prácticamente normal a las 24-48 horas. La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita. La recuperación es casi completa entre las 4 ó 6 semanas.
En pocos días, se puede retomar la actividad laboral, dependiendo del trabajo que se realice. Es necesario seguir las instrucciones acerca de qué ejercicios se pueden realizar, evitando un contacto físico excesivo hasta las 3 ó 4 semanas. En cuanto a las actividades deportivas si son suaves pueden retomarse al mes, y las intensas en un mes y medio o dos meses.
La reducción de las mamas es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, como en cualquier operación, pueden existir complicaciones y riesgos asociados.
Una complicación que puede darse en cualquier cirugía es el hematoma (moratón), mientras que la infección es poco frecuente. Algunos pacientes pueden experimentar una disminución de la sensibilidad del pezón. Las cicatrices son disimulables bajo el sujetador o el bikini.
Un valor añadido de la Clínica Valero es disponer de una gran plataforma láser que permite minimizar las cicatrices que se producen tras la cirugía con el objeto de hacerlas lo más imperceptibles posibles.
Los resultados suelen ser muy gratos para la paciente. Pasará un tiempo hasta que las mamas adquieran su aspecto definitivo, pero las revisiones periódicas permitirán una evolución bien controlada. Aun así, las mamas pueden cambiar ante los estímulos hormonales, el embarazo o los cambios de peso.
Con el objetivo de buscar el mejor resultado posible, se realizará un seguimiento personalizado y un tratamiento de láser que buscará reducir la visibilidad de las cicatrices.
Preguntas frecuentes

¿El resultado será permanente?
Los resultados estarán ligados a cambios normales que se dan con el paso de los años o situaciones como el embarazo la lactancia; no obstante, el resultado es duradero y mejora mucho la calidad de vida.

¿Se verán mucho las cicatrices?
Si bien no es posible hacerlas desaparecer por completo, pueden ocultarse con facilidad, y se buscará que sean lo menos visibles posible.

¿Será una cirugía incómoda?
Esta cirugía es, en general, poco molesta.